Alia se asoma a la biblioteca encantada. Ve a los niños sentados en el suelo, mirando cofres vacíos.
Alia golpea su pico contra un libro. Clic. Decide llevar sus propios juguetes mágicos para compartir.
Alia saca un libro de un oso que baila. Las páginas están pegadas. Huele a canela y papel seco.
Alia trae un rompecabezas de madera. Las piezas son muy pequeñas para los niños.
Alia saca una pelota roja brillante. Los niños vitorean. Pero la pelota rueda y desaparece con un pop.
El libro mágico brilla. La pelota se divide en tres pelotas más pequeñas.
Los niños ríen jugando con las pelotas. Sus risas suenan como campanillas.
Las luces de la biblioteca parpadean como luciérnagas. Los libros se cierran para el día.
Los niños abrazan sus juguetes nuevos. Alia sonríe desde su rama.
La biblioteca duerme. Las estrellas brillan por las ventanas de vitral.
El bosque guarda los secretos de la biblioteca. Mañana, más historias esperan.
Y el búho pequeño cierra los ojos, soñando con la próxima aventura en la biblioteca.