Un fuerte ¡CLANG! resonó en el garaje oscuro. Timmy se asomó por detrás de la pesada puerta de madera, con los ojos muy abiertos.
Papá forcejeaba con una carretilla roja rota, con la cara cubierta de grasa negra. Timmy pisó el frío suelo de cemento. —Papá, ¿qué estás haciendo?
Papá se limpió la frente con un trapo sucio y sonrió. Sacó una brillante llave inglesa de metal, pero se le resbaló con un fuerte chirrido. La rueda de la carretilla siguió completamente atascada.
Timmy frunció el ceño y arrastró sus zapatillas por el suelo polvoriento. —¿Por qué no te detienes? —preguntó, inclinando la cabeza.
—Mamá y yo queremos que tengas una carretilla rápida para nuestro picnic de hoy —dijo papá suavemente—. ¡Tengo que seguir intentándolo!
Timmy quería ayudar. Sacó un martillo amarillo de plástico de su cinturón de juguetes para arreglar su propio avión de juguete roto.
Con un fuerte ¡PUM!, el ala de plástico se desprendió de inmediato. Tintineó por el frío suelo y quedó muy lejos, fuera de su alcance.
Timmy arrojó el martillo amarillo al suelo con un golpe seco. Cruzó los brazos con fuerza y soltó un fuerte resoplido de enojo.
Papá no se rindió. Agarró una llave inglesa mucho más grande, gruñó con fuerza y le dio al perno una última vuelta.
¡Pum! La rueda de la carretilla encajó perfectamente en su lugar con un satisfactorio clic. Papá la hizo girar rápidamente para mostrar lo bien que se movía.
—¿Ves? Seguimos intentándolo por las personas que queremos —dijo papá. Timmy observó la rueda girando y luego caminó despacio hasta su martillo amarillo.
Timmy recogió el ala de plástico y la colocó con cuidado en el avión. Presionó con fuerza. ¡CRAC! El juguete se encendió y emitió una alegre melodía de pitidos.
Timmy saltó hacia atrás y soltó una risita mientras las luces parpadeaban en rojo y azul. Hizo volar el avión por el aire, justo por encima de la cabeza de papá.
Mamá abrió la puerta del garaje llevando una cesta de picnic que olía a fresas recién cortadas. Timmy guardó su avión, y entre todos sacaron la carretilla arreglada al brillante sol.