Bip y Blop se asoman desde la colina. Todas las estrellas se han ido del cielo nocturno.
Bip deja caer su antena con un clic metálico y señala el vacío.
Bip sube a su coche y enciende el motor. Vroom. Busca entre las nubes.
De pronto, Bip encuentra huellas brillantes en el sendero oscuro.
Las sigue hasta un arbusto donde descubre bolas doradas rodando suavemente.
Bip regresa corriendo hacia Blop señalando el cielo vacío con entusiasmo.
Blop sonríe y enciende su pequeña luz. Bip enciende la suya también.
Las luces brillan juntas en la noche. Todo se siente un poco más luminoso.