En el bosque soleado, Brotito se queda quieto. A su lado, árboles enormes rozan las nubes.
Una mariposa azul se posa en su rama más baja. Brotito estira su hojita hacia la luz.
Un conejo corre y se detiene bajo la sombra de Brotito. «¡Gracias por la sombra!» dice.
Un sapo salta y se sienta cerca de sus raíces. Brotito piensa: ¿sirvo para algo?
Un pájaro señala el arroyo con hojas secas y piedras. Brotito mueve sus raíces bajo la tierra.
El agua vuelve a fluir. «¡El arroyo canta de nuevo!» canta el pájaro. Las flores se abren.
De pronto, el suelo tiembla. Una ráfaga fuerte sacude el bosque. Los animales corren asustados.
Brotito se planta fuerte y extiende sus ramas sobre las plantitas. Los animales se esconden.
El viento se detiene. Brotito sigue ahí, firme como una roca. El bosque respira tranquilo.
El sol vuelve a brillar. Brotito se estira hacia lo alto y sus ramas se hacen más anchas.
Los animales pasan corriendo y saltando por debajo de él. Brotito sonríe con sus hojitas.
Brotito es el guardián del bosque. Con su hojita al viento, cuida a todos.