Copito salta por el prado verde. Las flores silvestres llenan el campo bajo un cielo claro.
Copito salta, salta, salta. Pero sus orejas grandes se enredan entre las flores.
Un abejorro zumba cerca de su nariz. Copito suspira y tira de sus orejas hacia abajo.
Copito se esconde detrás de un abeto. Cubre sus orejas con una hoja grande.
Las hojas crujen cuando se mueve. De pronto, escucha un pequeño gemido desde el suelo.
Lulú el erizo está atrapado en un hoyo profundo. Sus patitas no alcanzan el borde.
Copito baja la hoja y asoma sus largas orejas hacia el hoyo. Lulú agarra las orejas con sus patitas.
Copito tira con fuerza de sus orejas y saca a Lulú del hoyo.
Las dos orejas rosadas se balancean al viento. Lulú sale por fin del hoyo.
Lulú abraza a Copito. «Tus orejas son las mejores del mundo», dice.