Dalai en mi corazón

"Dalai en mi corazón" es un libro ilustrado en estilo Pastel de tiza protagonizado por un niña, por Guest, para Edades 6–9 — creado con Doodara, el creador de cuentos con IA

por Guest · Pastel de tiza · Edades 6–9 · niña · 12 páginas

gentle, cheerful, curious

el duelo y la memoria de una mascota

Rachel estira la mano bajo la almohada. Busca el calor, el pelo suave de Dalai. No encuentra nada. Solo las sábanas frías y huecas. La casa está en silencio. Solo el sonido del mar: crash… crash… crash.

Se levanta y busca en la cocina. Mira debajo de la mesa, donde sus juguetes siempre están. No está. Llama: "Dalai?" Nadie responde. Solo el viento silbando por las rendijas de la puerta.

Camina a la ventana. Traza con el dedo el camino de una gaviota en el cielo. De pronto —un sonido. Jin… jin… Viene de debajo de su cama. Se agacha y mete la mano en la oscuridad polvorienta.

Saca algo azul y desgastado. El juguete de Dalai —aquel que siempre llevaba a la cama. Su pelo suave es familiar entre sus dedos. Lo aprieta contra su pecho. "Te encontré," susurra.

Rachel corre hacia la playa. La arena está fría bajo sus pies descalzos. El mar brilla con luz de luna, las olas murmurando: shhh… shhh… Corre más rápido. Dalai estaría feliz de verla aquí.

Encuentra un lugar donde las olas rozan la orilla. La arena está húmeda y firme. Con cuidado, cava un hueco pequeño con las manos. El juguete de Dalai descansa suavemente dentro.

Tapa el hueco con arena. Lo alisa con la palma de la mano. Una ola se acerca —plash— y moja el montículo. La salpicadura salada refresca su rostro. Sonríe con lágrimas en los ojos.

Rachel se sienta en la arena tibia. Saca de su bolsillo la correa de Dalai —la correa vacía. Pasa el pulgar por el cuero suave. La correa aún huele a él.

"Te quiero, Dalai," susurra al mar. El viento se lleva sus palabras. Las olas siguen llegando: crash… shhh… crash… shhh… Como el amor de Dalai —eterno e infinito.

Cierra los ojos. Escucha el mar. El viento sopla suave entre sus dedos. Recuerda a Dalai corriendo por la playa, su collar sonando: jin… jin… La correa vibra un poco en su mano.

Dalai lame suavemente su mano. Rachel abre los ojos. Solo el mar. Solo la arena. Pero sonríe. Sabe que Dalai está bien. El mar lo cuida. Las olas lo abrazan cada noche.

Rachel se acuesta en la arena tibia. Mira las estrellas. El mar sigue murmurando: shhh… shhh… Cierra los ojos. Dalai está en cada ola. En cada estrella. En cada susurro del viento. Siempre.

Doodara

Dalai en mi corazón

Guest