Celia empuja el tronco gigante. Cruje y se abre, revelando un pasillo de musgo brillante.
Corre hacia la luz. Letras doradas flotan en el aire como luciérnagas vivas.
Agarra una rama y la sacude. Las palabras caen como campanillas de cristal.
¡El libro verde la hace cosquillas! Celia ríe alto, resonando en el bosque.
Se sienta en la raíz. Abre el libro enorme con manos sucias de tierra.
Multi ronronea. Ella acaricia la ilustración móvil. Silencio cálido y seguro.