El Grito del Estanque

"El Grito del Estanque" es un libro ilustrado en estilo Pintura al óleo protagonizado por un niño, por Guest, para Edades 6–9 — creado con Doodara, el creador de cuentos con IA

por Guest · Pintura al óleo · Edades 6–9 · niño · 10 páginas

valentía y ayuda

Brinco y el otro niño hacen rodar la pelota junto al estanque. El agua sucia refleja un cielo gris entre los juncos. De pronto, un grito atraviesa el barro: «¡Auxilio!». Las ranas callan de golpe.

Brinco deja caer la pelota y corre hacia la orilla embarrada. El otro niño va detrás, pisando charcos que salpican sus botas. «¡Hay alguien ahí!», grita Brinco. Entre los juncos, el agua oscura tiembla.

Brinco se arrodilla y aparta las plantas mojadas. Solo aparecen burbujas y una ramita que gira lentamente. El agua huele a lodo y salpica sus zapatos. Retrocede un paso, pero vuelve a inclinarse: «¡No te vemos!».

Los dos niños rodean el estanque siguiendo el sonido. «¡Auxilio!», llama una voz desde los juncos. Luego otra vez, más lejos: «¡Auxilio!». Brinco tira suavemente de unas hojas largas, y algo silba detrás de ellas.

¡Plop! Sale una rana con una pajita en la boca. «¡Auxilio!», repite, silbando como un juguete. Los niños se ríen al descubrir la trampa. Entonces un grito verdadero suena detrás de una mata, y la risa desaparece.

Brinco y el otro niño encuentran a la persona atrapada en el barro, junto a raíces resbaladizas. Extienden una rama para alcanzarla. La rama se quiebra con un crac. El agua oscura se mueve alrededor de las raíces.

Brinco aprieta la rama rota y mira el agua negra. «No podemos solos», dice. El otro niño levanta la cabeza. «¡Hay que llamar a un adulto!». Juntos corren hacia la hierba alta, lejos del borde resbaladizo.

Los dos niños gritan hasta quedarse junto a la hierba alta. «¡Ayuda! ¡Aquí!». Por el sendero aparece el adulto con una cuerda naranja. La extiende sobre el barro, sin pisar el agua, y la persona atrapada logra sujetarla.

El adulto tira despacio y firme. La persona sale del barro sin que nadie entre al estanque. El agua queda atrás, quieta otra vez. Brinco recoge la pelota embarrada y la aprieta contra su camisa.

Brinco vuelve al juego, ahora cerca del adulto. La pelota rueda sobre la hierba seca. Desde los juncos, la rana silba: «¡Auxilio!». El otro niño la persigue riendo, mientras el adulto vigila el estanque.

Doodara

El Grito del Estanque

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