Luna se detiene en la puerta de la escuela. Su mochila amarilla choca contra la reja: tintineo metálico.
La mochila se engancha. Se jala. Se libera. Pero sus pies se quedan quietos en el umbral.
Por fin da un paso. Luego otro. La mochila golpea el perchero, un estante, la pared.
Se detiene frente a una puerta. Una estrella amarilla brilla sobre el marco. De dentro suenan risas y música.
Empuja la puerta. El aula la envuelve de colores: pinturas, papeles, cintas, juguetes.
Una niña con una coleta roja la mira. Extiende una canica azul brillante hacia ella.
La canica rueda hasta sus pies. Luna la toma con cuidado.
La niña de la coleta roja sonríe. Luna da un paso hacia adentro.