Isidora se sentó en el suelo y sacó sus lápices de colores.
Dibujó un jardín con flores de todos los colores.
Las flores en su papel sonreían. Isidora sonrió también.
Isidora buscaba una hoja grande.
De repente, su perro corrió hacia ella y su cola golpeó el papel.
El papel cayó al suelo y se arrugó. Isidora se frotó los ojos, frustrada.
El perro la lame la mano con su nariz húmeda y caliente. Las líneas de su dibujo empiezan a brillar.
Las flores saltaron del papel y llenaron la sala con pétalos de colores. Mariposas de tinta volaban alrededor. Isidora rió y alcanzó una mariposa azul.
Isidora dibujó un camino de flores que salió por la ventana.
Su familia corrió al jardín real y sonrió al ver las flores que Isidora creó con su imaginación.