¡Ya empieza la carrera! Lila salta hacia la pradera detrás de una cinta amarilla.
De pronto, la rueda de flores se suelta y rueda hacia el arroyo brillante. Lila frena con un ¡plop! entre las margaritas.
Lila abandona la carrera y sigue la rueda por el sendero florido. El arroyo brilla entre los árboles.
La rueda choca contra una piedra, rebota y salpica agua. Lila la empuja con la nariz hasta la orilla.
Lila intenta sacar la rueda con una rama. ¡Crac! La rama se parte en dos.
Entonces Lila se estira sobre la hierba y alcanza la cinta. Sus patitas quedan cubiertas de barro.
Lila tira de la cinta, pero la rueda se engancha en unas flores altas. ¡Plof, plof! Los pétalos vuelan como confeti.
Lila ríe mientras tira otra vez. La carrera continúa lejos, entre gritos y pisadas.
Con un último tirón, Lila libera la rueda. La devuelve por el sendero hasta la pradera.
Al llegar, Lila encuentra la meta adornada con flores. Los corredores la esperan junto a la línea.
Lila se une al juego y cruza la línea junto a los demás corredores. ¡Aplausos! ¡Pétalos por todas partes!
Lila llega entre aplausos y pétalos. La rueda vuelve a girar en la fiesta.