Lucas entra al aula en su silla de ruedas y se detiene frente al estante alto. Su mano se estira hacia los libros, pero el borde está muy lejos. Un imán de estrella cae al suelo con un tintineo metálico.
Lucas estira la mano, pero el borde del estante está muy lejos. El imán de estrella se cae al piso con un tintineo metálico. Lucas baja la mano y mira el imán en el suelo.
Lucas empuja su silla hacia la rampa, pero tiene un bache en medio. Empuja fuerte otra vez, se atasca. Un lápiz rodando se detiene contra la rueda.
Su boca se cierra en una línea recta, pero sigue intentándolo con más fuerza. Entonces una mano agacha y desliza una tabla de madera sobre el bache. "¡Ahora sí!" dice un compañero.
Lucas avanza, sus ruedas rozan la tabla lisa, y se detiene justo frente al estante. Los libros siguen sin alcanzarse. Toma un bloque de madera y lo coloca en el piso.
Se sube sobre el bloque, pero aún no llega. Otro bloque, otro intento fallido. De pronto suena un claxon y el gato del dibujo animado en la pared parece reírse con ojos grandes.
Todos los niños del salón corren con sus propias sillas, tablas y bloques. Forman una pasarela colorida que recorre todo el salón desde la puerta hasta el estante.
Lucas ríe y hace zumbidos con su silla. Todos ruedan juntos por la pasarela, parándose frente al estante que ahora está al alcance de todos.
El estante ahora está al alcance de todos. Lucas toma un libro de la estantería y lo abre con cuidado. El gato del dibujo animado en la pared tiene los ojos cerrados, como sonriendo.
Todos los niños del salón corren con sus propias sillas, tablas y bloques. Forman una pasarela colorida que recorre todo el salón desde la puerta hasta el estante.