Lumi y las estrellas perdidas

"Lumi y las estrellas perdidas" es un libro ilustrado en estilo Acuarela protagonizado por un little fox cub, por Sonia Paz segura, para Edades 6–9 — creado con Doodara, el creador de cuentos con IA

por Sonia Paz segura · Acuarela · Edades 6–9 · little fox cub · 10 páginas

curious, gentle, cheerful

braveza y seguir adelante

Lumi trepa a la rama más baja del gran roble y descubre que la estrella-flor más cercana se ha apagado: un capullo gris y quieto entre las hojas. Con un gemido suave, lame el pétalo oscuro, pero la semilla no responde. Otro destello parpadea más arriba y también se apaga. En la oscuridad que crece, Lumi escucha un susurro metálico que viene del corazón del bosque.

Al amanecer, Lumi parte con determinación, dejando que sus patas marquen el sendero mientras los destellos del suelo se extinguen a su paso. Cruza el río de sombras, donde el agua le roza el pelaje y el frío le helaría las orejas si no fueran tan finas para captar el zumbido de luciérnagas que lo atraviesan.

Al salir del otro lado, una estrella-flor caída brilla por primera vez desde hacía días y se eleva para guiarlo hacia un claro donde la Tierra Árbol Cósmico se recorta contra el cielo.

Frente al tronco inmenso, la corteza está agrietada y seca, y la última estrella del bosque, diminuta y temblorosa, se ha posado en la raíz más baja como la última chispa que queda.

El árbol no emite sonido alguno; solo un ligero temblor recorre la tierra cuando Lumi se acerca, y entonces comprende que la fuente de luz no está dentro del árbol, sino en su propio pecho.

Lumi cierra los ojos, exhala profundo, y con ambas patas delanteras abre la grieta de la raíz. Una llamarada dorada brota de su pecho y cae dentro del tronco.

Un crujido húmedo se escucha, seguido de un brillo que se propaga como agua iluminada por todos los rincones de la corteza. El bosque entero estalla en destellos: flores estelares se abren, las hojas brillan y el claro se llena de luces que dibujan constelaciones en el aire.

Con el pecho aún caliente y las patas temblorosas, Lumi se queda mirando cómo la última estrella-flor se enciende sobre su cabeza, y por primera vez, el bosque brilla sin oscuridad.

Cada mañana, Lumi camina entre las estrellas-flor y ninguna se apaga, porque la llama dorada que ahora vive dentro del árbol Cósmico pulsa con un ritmo que coincide exactamente con el latido del pequeño zorro.

Al pasar junto a ellas, el pelaje de Lumi se ilumina con reflejos suaves y los destellos del bosque saludan con un tintineo que suena casi como risas.

Doodara

Lumi y las estrellas perdidas

Sonia Paz segura