Luna se acuesta en su cama y escucha un sonido extraño viniendo del bosque: ¡huuu-huuu!
Se tapa los oídos con las manos y tira de la cobija hasta la nariz.
Otro sonido llega: cric, cric, cric. Luna se levanta y se asoma a la ventana.
Los árboles se mueven con el viento y todo está oscuro.
Un tercer sonido: ¡plop! Algo cae en el jardín.
Luna agarra su linterna, baja las escaleras despacio y sale a la puerta.
El aire huele a eucalipto y a tierra húmeda. En el jardín, la linterna ilumina dos ojos grandes y brillantes: ¡un búho!
Luego aparece otro, y otro más. Todos cantan: ¡huuu-huuu, cric-cric, plop!
Luna se queda quieta. Los búhos mueven la cabeza y vigilan el bosque.
Luna sonríe y susurra: 'Gracias, búhos.'
Regresa a su cama, deja la ventana entreabierta, y se duerme tranquila.
Los búhos siguen cantando afuera, cuidando su casa entre los pinos y eucaliptos.