María limpia sus pinceles en el taller del palacio. Todo está en silencio.
De pronto, un cuadro parpadea. Los personajes del lienzo se mueven.
¡Buenas noches! susurra una de ellas.
Las meninas necesitan un color nuevo para la pintura. Buscan entre los frascos.
María abre uno rojo. ¡No, ese! dice la más alta.
María prueba con azul. Las meninas niegan.
Prueba con verde. Tampoco. La luz de la vela titila. Algo brillará.
María mezcla un poco de cada color. Las meninas se acercan.
Sus ojos brillan. ¡Ese! gritan todas.
El color perfecto está en los detalles.
Cada noche, las meninas pintan. María les pasa los pinceles.
Juntas hacen brillar los pequeños detalles. La magia está en compartir.