Mario camina por la calle con su llave inglesa. La calle es colorida y alegre.
¡Splaaash! Una tubería rota salpica la acera. Los zapatos de los vecinos se mojan.
Mario sujeta la llave y golpea el tubo con fuerza.
¡Plink! Letra brillantes flotan en el aire: M-A-R, S-A-L, B-I.
Mario frunce el ceño. 'Ene... ares... ere.' Nada pasa. La tubería sigue goteando.
Mario lee otra vez: 'Ma—ares.' Y entonces… ¡click!
La tubería se repara. ¡Prrrt! Un chorro de agua limpia salta al cielo.
La señora Rosa sonríe desde su ventana. Mario sonríe y sigue caminando.
¡Pum! Otra tubería explota cerca de la panadería. ¡Letras gigantes vuelan!
M-A-R-Í-A flotan en el aire. Mario se traba al leerlas. Respira hondo.
'¡Ma-rí-a!' grita Mario. ¡Chasquido! El tubo se sella. ¡Agua limpia fluye!
Los vecinos llenan sus vasos de agua fresca. Mario traza M-A-R en el suelo y se ríe.