Nelio despierta bajo el cielo azul de La Paz.
Una voz susurra: «Descansa, niño».
El aire trae olor a flores del campo.
Nelio alza su manito hacia una mariposa amarilla.
La mariposa se posa en su nariz.
Nelio ríe: «Ja, ja», y salen burbujas suaves.
Una hormiga roja sube por la manta amarilla.
La hormiga da una vuelta y desaparece.
De pronto, la manta amarilla se infla.
Nelio flota despacio hacia el techo.
Sus deditos rozan una nube blanca.
Nelio baja de nuevo a su cuna.
La manta lo abraza con ternura.
Nelio cierra los ojos y escucha al Altísimo.