El autobús escolar llegó temprano esa mañana, y los niños se amontonaban en la puerta. Nia entró corriendo, casi tropieza con su mochila, y entonces vio algo en el pasillo.
Allí estaba, sentada junto a la ventana, con la mano levantada en señal de saludo. Sus ojos se encontraron, y ambas empezaron a reír sin poder evitarlo.
Corrieron una hacia la otra por el pasillo estrecho, esquivando mochilas y pies descalzos. Se encontraron en el centro y se tomaron de las manos, girando sobre sí mismas mientras reían.
Pero el verano había pasado, y cada una había elegido un colegio distinto, en ciudades muy diferentes. Nia escribió cartas, trazó mapas con rutas imaginarias desde su ciudad hasta la de su amiga.
Las llamadas telefónicas se hicieron más largas, los silencios más pesados. Nia esperaba al otro lado de la línea, y a veces la respuesta tardaba días en llegar.
Una tarde, Nia recibió una carta con un dibujo borroso en el sobre. Dentro, solo unas pocas palabras. Pensó que quizás su amiga estaba ocupada, o cansada, o simplemente creciendo de otra manera.
Una mañana, Nia abrió su mochila y encontró algo extraño: una mariposa de papel doblada que no recordaba haber puesto allí. La desdobló con cuidado y leyó las letras azules: 'Te extraño. Baila conmigo.'
Nia guardó la mariposa en su bolsillo y fue a la fiesta de fin de viaje. La música sonaba fuerte, las luces parpadeaban, y la gente reía en todas las esquinas.
Entre la multitud, Nia escuchó una melodía conocida y levantó la vista. Al otro lado de la sala, su amiga danzaba sola, con los brazos abiertos como si esperara a alguien.
Nia corrió hacia ella, y ambas rebotaron de risa al encontrarse. Se tomaron de las manos y empezaron a girar, mientras el salón entero aplaudía sin parar.
La fiesta terminó y ambas subieron al autobús. Se sentaron juntas, cabezas apoyadas en los hombros de cada una, en silencio cómodo.
Nia sostuvo la mariposa de papel contra la ventanilla y sonrió. La ciudad se desvanecía en la oscuridad, pero esta vez no importaba. Sabía que su amiga también la miraba.