Nico rueda hacia el parque. Ve un tobogán brillante y quiere subir las escaleras.
Intenta subir, pero no puede. Mira hacia arriba y los demás niños se ríen mientras deslizan.
Una pelota roja rueda cerca de él. Una niña lo ve y le lanza la pelota suavemente.
Nico la atrapa y sonríe. Se acerca a los columpios y intenta subir, pero no alcanza.
Un niño bajo lo mira y dice: «¡Te ayudamos!». Todos empiezan a buscar algo para llegar más alto.
Los niños encuentran tablones de madera y los apoyan contra el columpio.
Nico sube rodando con cuidado. Al llegar arriba, todos saltan de alegría y dan palmadas.
Nico rueda entre sus nuevos amigos por el parque. El columpio se balancea lento y fuerte.