Nuestro salón, nuestro orgullo

"Nuestro salón, nuestro orgullo" es un libro ilustrado en estilo Pintura al óleo protagonizado por un niño latino de 10 años, por Guest, para Edades 3–5 — creado con Doodara, el creador de cuentos con IA

por Guest · Pintura al óleo · Edades 3–5 · niño latino de 10 años · 12 páginas

helpful, curious, cheerful

compromiso y comunidad escolar

Mateo empujó la puerta del salón de clases y se detuvo en seco. Los libros estaban tirados por el piso, los pupitres torcidos y la basura acumulada en las esquinas. Nadie parecía dispuesto a ordenar.

Mateo frunció el ceño y señaló el desorden con el dedo. Los otros niños miraban distraídos por la ventana, jugando con sus lápices. Nadie prestaba atención al caos.

Mateo tomó una caja de cartón y comenzó a recoger los libros desparramados. Movía los pupitres a su lugar con esfuerzo, haciendo fila como siempre debieron estar.

De pronto, un libro se resbaló de sus manos y cayó con un fuerte golpe contra el piso. Los niños se sobresaltaron y lo miraron sorprendidos.

Lucía señaló el piso con gesto de disgusto y frunció el ceño. Mateo no se rindió. Siguió limpiando solo, concentrado en su tarea, ignorando las miradas.

Mateo sacó cintas de colores y papeles brillantes de su mochila. Las extendió sobre la mesa, planeando decorar las paredes del salón con creatividad.

Intentó pegar un mural grande en la pared, pero la cinta se le pegó en la mano. Hizo un sonido divertido al sacudirla mientras los otros niños se reían.

Los niños se rieron al verlo. Lucía sonrió y levantó la mano. 'Mateo, ¿necesitas ayuda?' preguntó amablemente, acercándose con una sonrisa amplia.

Todos trabajaron juntos para terminar de decorar el salón. Colocaron el mural en la pared, colgaron las cintas y arreglaron cada pupitre con cuidado.

El salón quedó transformado y hermoso. Las paredes coloridas brillaban bajo la luz del trópico que entraba por la ventana grande, iluminando cada detalle.

Mateo se paró orgulloso en el centro del salón. Los niños aplaudían y sonreían ampliamente, admirando el resultado. 'Lo logramos juntos', pensó satisfecho.

Ahora el salón se veía brillante y acogedor. Cada niño se sentía orgulloso del trabajo que habían realizado en equipo.

Doodara

Nuestro salón, nuestro orgullo

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