Pio picoteaba una semilla dorada en la rama más alta del bosque. El viento soplaba suave entre las hojas.
Un viento súbito lo arrastró lejos de su hogar. Pio cayó sobre un sendero cubierto de musgo verde. Las flores del bosque empezaron a silbar suavemente.
Pio voló entre troncos que parecían gigantes. Sus alas pesaban cada vez más. Una sombra se movió entre los arbustos.
Un graznido lejano sonó cerca. Las plumas de Pio se erizaron. Se detuvo en seco sobre una rama baja.
Una ardilla roja saltó a su lado y le mostró un camino marcado con piedras brillantes. Pio las siguió hasta encontrar un río que cantaba entre las rocas.
Una rana verde saltó al agua. Ondas brillantes se extendieron como monedas sobre la superficie.
Una tormenta golpeó el bosque. Pio se refugió bajo una hoja grande mientras la lluvia caía fuerte. La ardilla y la rana aparecieron bajo la misma hoja y le ofrecieron un puñado de semillas.
El sol volvió a brillar. Pio descubrió que las semillas compartidas sabían más dulces. Los tres caminaron juntos de regreso al hogar mientras los grillos empezaban a cantar. Una mariposa azul aterrizó en su hombro y siguió volando a su lado.