Un rayo de sol ilumina el cuarto. Bloques rojos, libros y un camión esperan sobre la cama.
Pipo apila los cubos. Una hormiga negra trepa la torre. Él se agacha y sostiene la respiración.
La hormiga llega al borde y se detiene. Pipo coloca la regla como puente. Nada.
Pipo sopla una hoja seca. La hormiga salta. ¡El viento la lleva lejos!
El barco de hoja toca la alfombra azul. Pipo extiende la mano… pero no alcanza.
Se acuesta. Ve un espejo. Lo acerca y un rayo de luz aparece en el suelo.
La hormiga sigue el rayo. Paso a paso. Hasta la ventana.
Abre la ventana. La hormiga sale al jardín. Pipo susurra: "¡Hasta luego, exploradora!"