Sara corre tras una mariposa azul brillante. El viento susurra entre las hojas.
La mariposa se posa sobre una flor roja. Sara extiende la mano con curiosidad.
De repente, el suelo tiembla. Un unicornio blanco aparece entre los pétalos verdes.
Sus pezuñas crujen suavemente. Sara se queda quieta, observando.
El unicornio salta alto en el aire. Gotas de luz arcoíris caen desde su cuerpo.
Las gotas brillan como estrellas pequeñas antes de desaparecer. Sara sonríe al ver la magia.
Juntos saltan sobre las praderas esmeralda. Dejan huellas de colores vibrantes.
El sol brilla fuerte, iluminando cada paso que dan juntos. La amistad crece.