Sheep corre por el campo verde y frena frente a un charco. En el agua ve una ovejita y pregunta: «¿Quién soy de verdad?»
El balido cruza el campo. Alef y sus hermanos llegan junto al charco y miran a Sheep.
Alef señala la lana de Sheep. Un hermano muestra sus pezuñas y otro sus orejas.
Sheep intenta imitarlos. Sus pezuñas hacen «¡clac, clac!» sobre las piedras, y todos se quedan mirando.
Entre la hierba aparece una serpiente y susurra: «No eres nada de eso». Su lengua hace «¡fsss!»
Sheep baja la cabeza junto a las flores aplastadas. Nadie sabe qué decir.
Alef da un pisotón. El polvo salta y la serpiente huye hasta una calabaza.
Sheep vuelve a mirar el charco y toca su lana. «Soy Sheep, una ovejita», dice.
La serpiente empuja la calabaza. Rueda cuesta abajo: «¡tum, tum, tum!»
Sheep brinca con Alef y sus hermanos por el sendero. Su balido llena todo el campo.