Sofía ordenaba libros en el estante cuando escuchó un zumbido.
Un artilugio brillante brillaba sobre el pupitre. Lo tomó con curiosidad.
Presionó el botón. ¡Zumbido! Las paredes vibraron con luces azules.
La escuela se transformó: los pupitres se convirtieron en robots caminantes.
La pizarra cantaba números y los pasillos eran autopistas de luces.
Sofía caminó por el pasillo iluminado, asombrada por todo lo nuevo.
Tocó otro botón. ¡Plop! Galletas voladoras salieron de una impresora 3D.
Las galletas volaban como pájaros. ¡Qué sorpresa más divertida!
Un reloj de pared robótico anunció: '¡Hora de explorar!'
Sofía entendió que el artilugio era una llave maestra. Sonrió.
Colocó el artilugio en el estante. ¡Clic! Todo empezó a girar.
La escuela volvió a la normalidad. Sofía guardó el artilugio en su mochila.