
Desde que llegó el gatito
Solo hacen falta una foto y un nombre.
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Todas las páginas, con nuestro peque de muestra — este papel es para tu hijo.
1¡Din, don! Un gatito naranja llega a casa. Tiene cesta nueva, un cuenco brillante y un montón de cajas de regalo con lazos. ¡Todo para el gatito!
2Hay juguetes de gato por todas partes: un cascabel, una varita con plumas, un ovillo de lana. El gatito salta y juega todo el día. Y a Tu peque algo le empieza a hacer cosquillas raras por dentro.
3Es una sensación verde y con pinchitos, como un pequeño erizo que rueda y rueda por la barriga. Pincha por aquí, rasca por allá, y no se queda quieta. ¡Qué cosa tan rara!
4¡Hmpf! Tu peque esconde el ovillo del gatito debajo del cojín, cruza los brazos y se da la vuelta. «No pienso mirarte. ¡Hala!» El gatito toca el cojín con la patita, sin entender nada.
5Tu peque se encierra en su cuarto para estar a solas. Pero los pinchitos se cuelan detrás, por la puerta... y el cuarto está tan, tan silencioso. Demasiado silencioso, la verdad.
6¿Eh? ¡Miau... miau! Por la rendija de la puerta, el gatito ha seguido a Tu peque hasta aquí. Intenta subir el escaloncito, resbala, lo intenta otra vez, vuelve a resbalar. Sus patitas son demasiado pequeñas.
7Tu peque levanta al gatito con mucho cuidado, con las dos manos. Es blandito como un guante y calentito como un rayito de sol. Y ronronea — rrr, rrr — contra sus manos.
8«¡Yo te enseño!» Tu peque recupera el ovillo y le enseña al gatito a saltar, rodar y perseguir. El gatito copia cada movimiento. ¡Qué divertido es ser profe!
9¡Brrrum! ¡Ahí viene el robot aspirador! El gatito eriza el pelo y salta ¡zas! a los brazos de Tu peque. Tu peque se planta bien firme: «Tranquilo, yo te cuido.»
10Los pinchitos, quién sabe cuándo, han desaparecido del todo. Por la noche, el gatito se acurruca en el regazo de Tu peque y se duerme: rrr... rrr... Y Tu peque sonríe, una sonrisa calentita y tranquila.
