
La mancha más bonita
Solo hacen falta una foto y un nombre.
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Todas las páginas, con nuestro peque de muestra — este papel es para tu hijo.
1¡Hoy es un día muy especial! Tu peque va a pintar un cuadro importantísimo: un regalo para mamá. Los pinceles están listos, las pinturas también, y el corazón de Tu peque hace pum-pum de emoción.
2Una pincelada, y otra más. Un sol dorado, una colina verde. El pincel hace suis, suis, y los colores brillan en el papel. «¡Guau, qué bonito! ¡A mamá le va a encantar!»
3Un poquito más de azul para el cielo… Con cuidado, con cuidado… ¡pum!, el codo tropieza con la mesa. ¡Ay, ay! El bote de pintura se tambalea justo en el borde.
4¡PLAF! La pintura azul salpica todo el cuadro. Gotas azules resbalan por el sol dorado y por la colina verde: plic, plic, plic. El dibujo tan importante está… arruinado.
5A Tu peque se le caen unas lágrimas grandotas, plic, plac. «Mi cuadro tan importante… ¡Ya no lo quiero! ¡Lo tiro y empiezo otra vez!» Hasta los botes de pintura parecen agachar la cabeza.
6Tu peque se seca las lágrimas y mira otra vez, con la cabeza ladeada. ¿Eh? Esa mancha azul debajo del sol… ¡parece un pequeño estanque! Tu peque se acerca un pasito, parpadeando.
7«¡El sol puede brillar dentro del estanque!» Tu peque agarra el pincel y pinta patitos amarillos flotando en el agua. Un patito, dos patitos… ¡cuac, cuac! El cuadro vuelve a la vida.
8¡Plic, plic! Ahora Tu peque salpica puntitos a propósito. Los puntitos del agua se convierten en libélulas, y los de la colina, en florecitas. «¡Más puntitos mágicos!», ríe Tu peque.
9¡Terminado! Un sol brillante, una colina verde… ¡y un estanque que brilla con dos patitos! Las libélulas bailan sobre el agua. ¡Más bonito aún que el plan de antes!
10El cuadro ya cuelga en la pared, donde todos pueden verlo. Tu peque se da palmaditas en el delantal manchado y sonríe: «¡Las manchas no dan miedo: los errores pueden florecer!» Mañana espera una hoja nueva.
